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Canalizar la tensión infantil creativamente
y en familia |
En los últimos años hemos escuchado a especialistas médicos y psicólogos hablar del término “estrés infantil”, aludiendo a una serie de respuestas físicas y mentales del niño sometido a una intensa y exigente rutina escolar y social. Ansiedad, dolor de cabeza, contracturas, agresividad, angustia, irritabilidad, falta de concentración, excesivo sueño forman parte de las reacciones o respuestas que el niño manifiesta al
No es mi intención estimada mamá/papá, opinar sobre las actividades que cada familia considera optimas para los hijos. Este aspecto le compete a cada familia, con total exclusividad. Lo que me propongo es compartir una serie de ideas que quizás les resulten interesantes para mejorar el vínculo con tu hijo y ayudarlo a canalizar las tensiones del día de forma creativa y agradable.
Algunas recomendaciones:
Expresión de sus ideas
Dejarlo contar detalladamente cuales fueron sus experiencias más relevantes (según su criterio) ocurridas durante el día. Lo que más le gustó, lo que disfrutó, lo que dio miedo o alegría, etc. Permitir que se expresen con libertad y se sientan escuchados (escucha activa).
Mostrar genuina curiosidad por lo que ha vivido
Hacerle preguntas estimulantes sobre las experiencias relatadas. Por ejemplo: ¿Cómo te sentiste? ¿Cuánta alegría te dio… mucha, poquita o casi nada? ¿Te gustó? ¿Por qué te gustó tanto? ¿Qué parte te encantó? ¿Cuál te pareció más lindo… por qué?
Por último, te sugiero poner en práctica un ejercicio.
Dependiendo de sus habilidades, invita a tu hijo a que escriba, cante, dibuje o exprese con lo que él desee,
la experiencia relatada.
Por ejemplo: si te cuenta un paseo que realizaron en el jardín o colegio, pedile que dibuje algo de todo
lo que vio, las personas y objetos que le gustaron, las que le llamaron su atención, etc. Lo importante es
que se sienta cómodo expresando lo que vivió y pueda compartirlo con sus padres y hermanos.
Este pequeño ejercicio enriquecerá su imaginación y lo hará más sensible a recordar detalles de lo vivido. Puede practicarse mientras mamá y papá preparan la comida, orden cosas de la casa o riegan las plantas.
Lo importante es tener presente que la creatividad se “alimenta” de pequeños hábitos que impulsan
a tu hijo a expresar lo que siente, a relacionar diferentes conceptos, a comparar las experiencias vividas en el pasado con las del presente y enriquecer sus pensamientos con nuevas ideas que faciliten su desarrollo personal.
Cuantos más “hábitos creativos” incorpore tu hijo a su rutina, más fácilmente desarrollará
su “espíritu creativo”. Como mamá o papá, podes acercarle herramientas muy valiosas
para
que lo logre.
Lic. María Soledad García
Alitas Libres
Padres creativos, hijos felices
www.alitaslibres.com.ar
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para padres
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